- La quiero tanto...- pensaba Marco. Mientras se follaba a otra.
Llevaba años prendado de una chica que vivía a 500 km de distancia. El espacio era tan real como la muerte, así que había asumido que no podría tenerla nunca. Por ello, ahora se encontraba enredado en las piernas de otra, a la cual, como a una puta, había pagado con frases manidas y estereotipadas, chistes vacíos y reciclados y un cuerpo ancho y alto que invitaba al revolcón. Ella, por su parte, se llamaba Tata, y también había comprado a Marco por el precio de un puto, pero mucho más barato: tan sólo un par de bailoteos habían sido necesarios para tenerle ávido de sexo detrás de ella. A ella en realidad le gustaba Román, un chico de familia acomodada que nunca se había fijado en ella hasta la fecha.
Marco y Tata estaban muertos, pero entre orgasmo y orgasmo no lo notaban. Y no eran los únicos.
Ya no hay magia en este mundo, hace tiempo que se fue. Los romances clásicos y verdaderos, los cuentos de hadas no tienen poder aquí, y por eso vencen en los libros y la ficción, donde nos refugiamos para eludir la penosa realidad. Pero somos tontos porque... ¿no creamos nosotros nuestro mundo, tal y como escribimos cuentos?
¿Es tarde? ¿Ya todo da igual? Los insectos que polinizan varias flores triunfan, aquellos seres capaces de intentar quedar con una persona por teléfono mientras tontean con otra en vivo. Abanico de posibilidades depravadas. Los que no han aceptado esto, pronto lo harán, porque sino sólo les aguarda soledad, celos y dolor. Destruimos la magia, la masacramos aceptando realidades que no preferimos porque son más fáciles, mejores, pero sólo dentro de la conformidad de aquellas posibilidades a las que aspiramos a corto plazo. El amor está tan muerto como una paloma a la que recubrimos de fango, sólo hay conveniencia y vacuidad, y preferimos eso a dejarnos la vida persiguiendo a la persona deseada, a soñar, a vivir en serio aunque duela... Asco.
Supongo lo impopular que será esta entrada. No me importa. Hemos destruido la magia. Nos lo merecemos, porque este es el mundo que hemos creado.
FIN
...por cierto: al final Marco dejó embarazada a Tata. Que se jodan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario