NO LEAS ESTO
...a partir de ahora, claro. Porque si no lees el: “NO LEAS ESTO”, ¿cómo vas a saber que no debes hacerlo? Bueno, es igual. De todas formas no hablaba en serio. Si no quiero que nadie lo lea... ¿qué sentido tiene escribirlo?
Nick Thomson era el típico niño bilbaíno de 12 años. Un día, volvió a casa de la escuela y se la encontró vacía, así que decidió dar rienda suelta a sus hormonas y masturbarse.
Mientras se la sacudía pensando en la protagonista de pokemon y con las ventanas abiertas, un autobús de turistas chinos pasó por delante de su casa y le sacaron varias fotos. Meses más tarde, al verse en internet, el chico no pudo soportar la vergüenza y se hizo el harakiri con un macarrón duro.
Copia y pega esto en 5 gordos que veas por la calle. Si no lo haces, la próxima vez que te hagas una paja (porque te la harás... VAYA SI TE LA HARÁS. ¡GUARRO!) Nick aparecerá en tu habitación y te la acabará él mismo, lo cual es bastante desagradable porque: a) es un niño muerto; y b) Nick nunca se lavaba las manos, y teniendo en cuenta que su última acción antes del suicidio fue darle al manubrio, sería como si su pito tocara el tuyo. En el caso de que seas chica, te matará (discriminación positiva).
Si sigues las instrucciones, Nick sólo te intentará vender galletas. Pero no se las compres: están hechas a mano.
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